Ejercicios para fortalecer tu Autoestima

El valor de amarte a ti misma

EJERCICIO AUTOEVALUACIÓN PRECISA

Las personas que tienen una autoestima baja no se evalúan de forma clara. Dan
demasiada importancia a sus limitaciones y muy poca a sus cualidades. Como comparan esta imagen con la de los demás, siempre se sienten inferiores e imperfectos.

Para conseguir elevar tu autoestima, debes romper esa imagen distorsionada y autoevaluarte de forma precisa.

Para ello voy a explicarte una serie de pasos:


1 ) Hacer inventario de nuestro autoconcepto:

Debes escribir la mayor cantidad de palabras o frases para describirte en las siguientes áreas:
 Aspecto físico
 Relación con los demás
 Personalidad
 Cómo crees que te ven los demás
 Rendimiento
 Funcionamiento mental
 Sexualidad


Una vez tengas hecha toda la lista marca con un + las palabras o frases positivas (que
representan cualidades) y con un – las negativas (que serían tus limitaciones).

Si la mayoría son signos positivos y los negativos están concentrados en una o dos áreas, significará que tienes una buena autoestima pero hay áreas que debes mejorar. Si tienes muchos puntos negativos en muchas áreas, tendrás que trabajar mucho para mejorar tu autoestima.


2) Confeccionar la lista de debilidades: Haz dos columnas en un papel. En la primera
escribe todas las calificaciones negativas que apuntaste en la lista anterior. Intenta que
esas debilidades estén definidas de forma precisa y específica y que no sean peyorativas.
Es decir, en vez de escribir “Soy un inútil para las matemáticas”, escribe “Tengo
dificultades para entender los problemas de matemáticas de este curso”. Si en alguna de esas debilidades hay excepciones, apuntalas también. En el ejemplo anterior, podrías poner “Pero se me dan muy bien los ejercicios de estadística”


3) Lista de cualidades: En la columna de la derecha apuntaremos todas las cualidades
positivas que habíamos apuntado en la primera lista. Después pensaremos en las
personas que más hemos querido o admirado en nuestra vida y, en otro papel,
apuntaremos las cualidades que apreciábamos en esas personas. Compara ambas listas y te darás cuenta de que posees muchas de esas cualidades que admiras en los demás.


4) Autoevaluación precisa: Con todos estos datos, haz una nueva descripción de ti mismo en la que se reconozcan todas tus cualidades y en la que se describan tus debilidades de forma específica y no ofensiva. Con esta lista tendrás material para elevar tu autoestima al descubrir que tú también tienes cualidades admirables y podrás enfrentarte al proceso de cambio de tus debilidades, ya que están descritas de forma objetiva y realista.

Autoestima

El valor de amarte a ti misma

Las personas con falta de autoestima no se perciben a sí mismas con claridad; la imagen que ven de los demás magnifica sus debilidades y minimiza sus cualidades.

Es una distorsión originada por compararse negativamente con otras personas. A los demás los perciben con mayor nitidez, ya que equilibran sus fortalezas y sus debilidades, lo que no hacen consigo mismas.

Al compararse con la imagen que han ideado de los demás, la suya parece terriblemente imperfecta.

La comparación es un atentado contra la autoestima

Anónimo


Párate un momento y reflexiona.

¿En cuántas ocasiones tu sufrimiento y malestar se han originado por compararte con los demás, contigo mismo en el pasado, o con lo que crees que los demás esperan de ti?

Cuando definimos y valoramos nuestra autoestima, dos componentes están presentes en esta acción: los pensamientos y los sentimientos.

El pensamiento responde a la pregunta: «¿Qué pienso de mí?».
El sentimiento responde a la pregunta: «¿Cómo me siento conmigo mismo?».


Estos dos componentes son inseparables.

Si la valoración es positiva, nos sentimos personas competentes, confiadas, satisfechas, alegres y seguras, pero si nuestra valoración es negativa, nos sentimos avergonzadas, culpables, tristes, decepcionadas y fracasadas.

Detente… y piensa por un momento

¿Cómo te sientes en este momento respecto a ti?

¿Qué estás pensando de ti?

La autoestima es la confianza que depositamos en nuestras propias facultades para gobernar nuestras circunstancias y así conseguir la meta que queremos alcanzar: saber que somos útiles, que hacemos bien las cosas, que decidimos hacer aquello que realmente queremos hacer.

Saber que somos útiles, que hacemos bien las cosas, que decidimos hacer aquello que realmente queremos hacer.


La autoestima también depende del equilibrio entre lo que creemos que somos y lo que nos gustaría llegar a ser. Cuanto más exigentes o menos realistas son nuestros criterios, más desfavorable será nuestra autovaloración.

Puedo aprender a reconocer y valorar a la persona que realmente soy.


Cuando el miedo nos embarga, cuando nos castigamos con críticas poco constructivas,
es preciso que nos paremos un minuto y recordemos nuestras cualidades. Cuando nos sintamos abatidos es necesario que recordemos nuestras ilimitadas capacidades.

¿Qué nos puede ayudar a focalizarnos en ellas? Una estrategia que acostumbro a sugerir a mis clientes o alumnos es que tengan una libreta, un «cuaderno de bitácora», en el que al final del día describan cuatro aspectos:

  1. Algo que hayan realizado y de lo que se sientan satisfechos.
  2. Un objetivo, por pequeño que sea, que hayan alcanzado ese día.
  3. La definición para el próximo día de un objetivo de cambio relacionado con algo
    que quieren mejorar de sí mismos.
  4. Algo por lo que estén agradecidos.


Comparto contigo este audio que es un ejercicio de meditación guiada para que conectes con tu maravillosa naturaleza interior

Regálate unos minutos para conectar contigo

Te lo mereces!

Meditación Respiramos con los dedos

Texto: Extraído de libro,  “Autoestima para vivir” de Herminia Goma Quintanillo

Imágenes: Pixabay

Audio: María José Yrazola