Madurescencia

¿QUÉ ES LA MADURESCENCIA?

La madurescencia es una nueva etapa de la vida que nace en esta época y que se encuentra a caballo entre la edad adulta y la vejez. Surge ante la necesidad de un sector de la sociedad por sentirse identificado y reconocido entre los propios ciudadanos. Al igual que la adolescencia surgió a mediados del siglo XX ante la aparición de un nuevo colectivo al que había que darle nombre e identificarlo. En la actualidad ha surgido un colectivo que reclama ciertas necesidades y un reconocimiento por parte de la sociedad ya que no se sienten identificados con su alrededor. Pese a que ambas etapas de la vida comparten la parte de los cambios hormonales, no nos referimos a la madurescencia como una segunda adolescencia, sino que es una etapa más, diferente, en la que se cuenta con la experiencia y los conocimientos de toda una vida, donde se tienen otras metas y otros objetivos, así como otras necesidades y preferencias.

EL MADURESCENTE

Aquellas personas que se sienten identificadas con esta etapa son los llamados madurescentes, que en estos momentos de la vida coinciden con aquellas personas nacidas entre los años 40 y 70, siendo muchos de ellos fruto del baby boom. Entre estos madurescentes no existe la palabra “envejecer” ya que no se encuentra entre sus planes actuales, lo ven como otra etapa posterior, a la que todavía les queda tiempo por llegar y ese tiempo lo quieren aprovechar. Por eso mismo, los madurescentes se encuentran en un momento de reinvención, de revolución personal.

EL PERFIL DE LOS MADURESCENTES

Los madurescentes son una parte de la sociedad que ha vivido un gran cambio. Han conocido la dictadura, vivido la democracia, hasta presenciado el desencanto político con el que nos encontramos actualmente. Han vivido un gran cambio social; la liberación de la mujer, cambios en las familias tradicionales, familias monoparentales, padres del mismo sexo o vivir la paternidad a una edad bastante avanzada. También está presente el factor tecnológico, han pasado de enviar cartas y usar la máquina de escribir a enviar emails, whatsapp, consultar sus perfiles sociales o vigilar su ritmo cardiaco a través del smartwatch. Han vivido una revolución tecnológica y se han tenido que adaptar y evolucionar. Han sido aprendices, y ahora cuando ya se creían maestros, han vuelto a ser aprendices, y es que mucho de los métodos que conocían se han quedado obsoletos, siendo otros muchos los protagonistas de este nuevo escenario.

¿QUÉ BUSCAN LOS MADURESCENTES?

Según algunos informes, el 68% de la población madurescente no se siente identificado con la publicidad actual. Este sector de la población demanda unos productos y servicios adaptados a ellos y a sus necesidades y es más, a los tiempos que vivimos, donde no somos igual que nuestros padres y abuelos, que en su época al cumplir 50 ya eran considerados “viejos” y su estilo de vida así era.

Créditos del texto: https://somosmadurescentes.com/que-es-la-madurescencia/

Imágenes: María José Yrazola

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Autoestima

El valor de amarte a ti misma

Las personas con falta de autoestima no se perciben a sí mismas con claridad; la imagen que ven de los demás magnifica sus debilidades y minimiza sus cualidades.

Es una distorsión originada por compararse negativamente con otras personas. A los demás los perciben con mayor nitidez, ya que equilibran sus fortalezas y sus debilidades, lo que no hacen consigo mismas.

Al compararse con la imagen que han ideado de los demás, la suya parece terriblemente imperfecta.

La comparación es un atentado contra la autoestima

Anónimo


Párate un momento y reflexiona.

¿En cuántas ocasiones tu sufrimiento y malestar se han originado por compararte con los demás, contigo mismo en el pasado, o con lo que crees que los demás esperan de ti?

Cuando definimos y valoramos nuestra autoestima, dos componentes están presentes en esta acción: los pensamientos y los sentimientos.

El pensamiento responde a la pregunta: «¿Qué pienso de mí?».
El sentimiento responde a la pregunta: «¿Cómo me siento conmigo mismo?».


Estos dos componentes son inseparables.

Si la valoración es positiva, nos sentimos personas competentes, confiadas, satisfechas, alegres y seguras, pero si nuestra valoración es negativa, nos sentimos avergonzadas, culpables, tristes, decepcionadas y fracasadas.

Detente… y piensa por un momento

¿Cómo te sientes en este momento respecto a ti?

¿Qué estás pensando de ti?

La autoestima es la confianza que depositamos en nuestras propias facultades para gobernar nuestras circunstancias y así conseguir la meta que queremos alcanzar: saber que somos útiles, que hacemos bien las cosas, que decidimos hacer aquello que realmente queremos hacer.

Saber que somos útiles, que hacemos bien las cosas, que decidimos hacer aquello que realmente queremos hacer.


La autoestima también depende del equilibrio entre lo que creemos que somos y lo que nos gustaría llegar a ser. Cuanto más exigentes o menos realistas son nuestros criterios, más desfavorable será nuestra autovaloración.

Puedo aprender a reconocer y valorar a la persona que realmente soy.


Cuando el miedo nos embarga, cuando nos castigamos con críticas poco constructivas,
es preciso que nos paremos un minuto y recordemos nuestras cualidades. Cuando nos sintamos abatidos es necesario que recordemos nuestras ilimitadas capacidades.

¿Qué nos puede ayudar a focalizarnos en ellas? Una estrategia que acostumbro a sugerir a mis clientes o alumnos es que tengan una libreta, un «cuaderno de bitácora», en el que al final del día describan cuatro aspectos:

  1. Algo que hayan realizado y de lo que se sientan satisfechos.
  2. Un objetivo, por pequeño que sea, que hayan alcanzado ese día.
  3. La definición para el próximo día de un objetivo de cambio relacionado con algo
    que quieren mejorar de sí mismos.
  4. Algo por lo que estén agradecidos.


Comparto contigo este audio que es un ejercicio de meditación guiada para que conectes con tu maravillosa naturaleza interior

Regálate unos minutos para conectar contigo

Te lo mereces!

Texto: Extraído de libro,  “Autoestima para vivir” de Herminia Goma Quintanillo

Imágenes: Pixabay

Audio: María José Yrazola